Una agradable casa colonial que combina elegancia y sencillez en un precioso enclave histórico

Las Huellas de Hemingway en la Habana Vieja

Tres lugares en la Habana Vieja están muy ligados al novelista norteamericano Ernest Hemingway. El Hotel Ambos Mundos, en la esquina de las calles Obispo y Mercaderes, en la habitación 511, fue la casa de Hemingway intermitentemente a lo largo de la década de los 30, y fue allí donde le dio forma al argumento de Por Quién Doblan las Campanas. Su habitación ha sido preservada como museo y está abierta al público de lunes a sábado de 10:00 AM a 5:00 PM. 

A unas cuadras más allá por la Calle Obispo está el restaurante y bar Floridita, fundado en 1819 con el nombre de Piña de Plata. Hemingway inmortalizó el lugar y la bebida del lugar, el daiquirí, en su novela Islas en el Golfo. Su asiento se preserva como un santuario y su estatua mira desde una esquina del bar. Otro lugar favorito para el novelista era La Bodeguita del Medio, que originalmente era la cochera de la casa contigua. Años después se convirtió en una bodega donde su dueño servía comida y bebida en el mostrador. Pero al dueño se le ocurrió la idea de dar crédito a los escritores al permitirles escribir sus nombres en la pared, atrayendo escritores e intelectuales de todo el mundo. La bebida de la casa es el mojito, al cual Hemingway trajo a la luz y lo convirtió en la bebida nacional. El graffiti más famoso en la casa fue escrito por Papa Hemingway: “Mi Mojito en La Bodeguita, Mi Daiquirí en El Floridita”.


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